Publica la propuesta del reparto de 7.000 millones en cargos a los consumidores.

 

El Gobierno propone reducir la parte fija del recibo de la electricidad de los consumidores en su propuesta para repartir los 7.000 millones de euros que se abonan a las energías renovables, la devolución de la deuda, la generación en las islas y otras partidas.

En el caso de un hogar, la parte fija bajaría desde el 59% actual hasta el 51%. Con ello se fomenta el autoconsumo, la eficiencia energética y la recarga inteligen-te del vehículo eléctrico.

 

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El Ministerio para la Transición Ecológica (Miteco) ha sacado a información pública una propuesta de Real Decreto para repartir los denominados “cargos” del sistema eléctrico, esto es, partidas que responden a medidas de política energética y no a costes directos del servicio –los denominados “peajes”, casi todos costes de redes–, cuyo reparto aprobó el pasado enero la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).

Si se cumple el calendario previsto –retrasado por el Covid-19–, las nuevas tarifas eléctricas, con los nuevos cargos y peajes, se empezarán a aplicar el 1 de abril de 2021.

 

Cerca de 10.000 millones.

 

Según la memoria del proyecto normativo, los cargos ascienden a 9.951 millones este 2020, pero 3.183 millones los aportan los Presupuestos Generales del Estado, tras recaudarlos con impuestos específicos sobre la energía y aportaciones de las subastas de CO2.

Así, la cantidad que deben abonar los consumidores mediante el recibo mensual se reduce hasta los 6.775 millones. Estos 6.755 millones se reparten entre la parte fija del recibo, correspondiente al término de potencia, y la parte variable, correspondiente al término de energía.

En la actualidad, tras dos subidas experimentadas en 2012 y 2015 para incrementar la recaudación y atajar el déficit de tarifa, en el caso doméstico el 40% se carga sobre la parte fija y el 60% sobre la parte variable.

 

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La Cartera dirigida por Teresa Ribera opta por volver a la situación anterior y plantea un reparto para los consumidores domésticos del 25% sobre la parte fija y del 75% sobre la parte variable. Para los consumidores con una potencia con-tratada superior a 15 kW, el 40% de los cargos se recuperaría a través del término de potencia y el 60% con el término de energía.

La propuesta incluye una discriminación horaria que procura no desvirtuar las señales horarias de precio del mercado mayorista, de modo que se fomente el consumo en las horas más baratas, así como la eficiencia energética y la recarga inteligente de vehículos eléctricos.

Cuando las tarifas eléctricas incluyan también el reparto de peajes de la CNMC, un hogar vería reducido su término fijo desde el 59% hasta el 51%, mientras que las empresas, con potencias superiores, pueden verlo reducido desde el 74% hasta el 52% en el caso de la 3.0, correspondiente a media tensión.

 

El cambio beneficiará a los consumidores con menor nivel de consumo, puesto que se incrementará la proporción de los costes fijos que se abonan en la parte variable del recibo, es decir, cuanto más se ahorra, menos costes fijos se pagan. También fomentaría el autoconsumo, puesto que la autogeneración evita el pago de la parte variable del recibo, que es la que se encarece.